Especial Protección Solar: Clasificación filtros/pantallas solares


Filtros químicos, pantallas físicas, rayos UVA cortos, UVA largos, rayos UVB, filtros europeos…Reconozco que puede resultar bastante complicado para el consumidor medio llegar a manejarse entre tantos tipos de ingredientes frente al daño solar. Y sin embargo este conocimiento es de los más importantes a la hora de conservar una piel saludable, libre de manchas y fotoenvejecimiento, y por supuesto de melanoma. Además, es una información útil para el día a día, ¿o es que no estás usando ya un producto con protección solar UVA-UVB a diario?

Éstos son, clasificados según su naturaleza mineral o química, o bien según qué tipo de rayos bloqueen (en el caso de las pantallas físicas/minerales) o absorban (en el caso de los filtros químicos), prácticamente todos los ingredientes de protección solar del mercado actual por la nomenclatura que los encontrarás (en el caso de los filtros Mexoryl y europeos Tinosorb aparecerán con el nombre más largo en la lista de ingredientes o INCI).

- Según protección UVA, UVB o UVA+UVB

Protección rayos UVB: phenylbenzimidazole sulfonic acid (ensulizole), homosalate, octyl methoxycinnamate (octinoxate), octyl salicylate (octisalato), benzophenone-3 (oxybenzone), benzophenone-4 (sulisobenzone), octocrylene (filtra parte del espectro UVA).

Protección UVA: avobenzone (Parsol, Eusolex, Escalol), ecamsule (Mexoryl SX, terephthalylidene dicamphor sulfonic acid)

Protección UVA+UVB: zinc oxide, titanium dioxide, bisoctrizole (Tinosorb M, methylene bis-benzotriazolyl tetramethylbutylphenol), bemotrizinol (Tinosorb S, bis-ethylhexyloxyphenol methoxyphenyl triazine), drometrizole trisiloxane (Mexoryl XL)

- Según sean pantallas físicas o filtros químicos

Pantallas físicas: zinc oxide, titanium dioxide

Filtros químicos: avobenzone (Parsol, Eusolex, Escalol), bemotrizinol (Tinosorb S, bis-ethylhexyloxyphenol methoxyphenyl triazine), benzophenone-3 (oxybenzone), benzophenone-4 (sulisobenzone), ecamsule (Mexoryl SX, terephthalylidene dicamphor sulfonic acid), phenylbenzimidazole sulfonic acid (ensulizole), homosalate, octyl methoxycinnamate (octinoxate), octyl salicylate (octisalate), octocrylene, drometrizole trisiloxane (Mexoryl XL)

Híbrido (actúa como filtro químico y pantalla física): bisoctrizole (Tinosorb M, methylene bis-benzotriazolyl tetramethylbutylphenol)

Especial Protección Solar: El SPF no es suficiente


Mucha gente sabe que a la hora de hablar de protección solar el objetivo es mantener a raya tanto los rayos UVA como los UVB. Sin embargo, muy poca gente por desgracia sabe que el índice SPF sólo establece la protección frente a los rayos UVB. Es decir, un producto con SPF 15, 30 o el que fuera sólo indica que multiplica la protección natural de la piel por 15, 30 o por lo que fuera respectivamente frente al riesgo de quemadura. Y es que efectivamente, los rayos UVB son los rayos involucrados en las quemaduras, mientras los UVA son esencialmente rayos que envejecen y generan arrugas y cáncer (recuerda UVA, A de aging o envejecimiento; UVB, B de burning o quemadura). En definitiva, el SPF no tiene relación con la protección frente a los rayos que envejecen y generan cáncer de piel, así que la cuestión no es en absoluto menor. Mientras los rayos UVB tienen el estándar universal SPF, no existe ningún estándar obligatorio ni unificado respecto a la protección UVA (los estándares UVA que algunas marcas voluntariemente emplean en su etiquetado son el japonés PA, el PPD, o el australiano, pero ahora no voy a profundizar en esta cuestión). El problema más grave es que incluso podemos encontrar en el mercado productos con SPF (básicamente suelen ser hidratantes con protección solar) que carecen absolutamente de protección UVA. Si bien casi todos los productos específicamente diseñados para la protección solar son de amplio espectro (entiéndase siempre UVA/UVB), debes estar siempre alerta de que un SPF (protección UVB) está acompañado por filtros UVA. Así que debes buscar en la etiqueta o en la lista de composición (o INCI) al menos uno de los siguientes ingredientes, que son los que protegen de los rayos UVA (obviamente diversos de estos ingredientes juntos redoblan la protección UVA):

- Avobenzona o avobenzone (Butyl methoxydibenzoylmethane en la lista de ingredientes, o Parsol 1789 en la leyenda del producto)

- Mexoryl SX (Terephthalylidene dicamphor sulfonic acid en la lista de ingredientes, o Ecamsule).

- Mexoryl XL (Drometrizole trisiloxane en la lista de ingredientes)

- Óxido de zinc, o Zinc oxide.

- Dióxido de titanio, o Titanium dioxide.

- Tinosorb M (Methylene bis-benzotriazolyl tetramethylbutylphenol en la lista de ingredientes, o Bisoctrizole).

- Tinosorb S (bis-ethylhexyloxyphenol methoxyphenyl triazine en la lista de ingredientes, o Bemotrizinol).

Es importante reseñar que los filtros Mexoryl SX y XL son una patente del grupo L’Oreal, por lo que sólo lo encontrarás en productos de sus marcas (como Vichy, La Roche Posay, Lancome, Helena Rubinstein o Biotherm entre otras). El Mexoryl SX fue finalmente aprobado en EEUU como filtro solar en el año 2006. Por su parte, los filtros Tinosorb (tanto S como M) sólo se comercializan en Europa. Y es que al menos en protección solar, el marco legal europeo está por delante del norteamericano (en Europa se aprobó el merxoryl como filtro UVA 13 años antes que en EEUU y disponemos en exclusiva de los tinosorb). Así que no te la juegues; si la protección solar (a diario) es imprescindible, ésta no puede tener sentido sin una adecuada protección UVA. En caso contrario, la alternativa que queda es el envejecimiento prematuro, arrugas, manchas y aun riesgo de melanoma.

Especial Protección Solar: Fototipos de piel

No todas las pieles son iguales, y esto es igualmente cierto en lo concerniente a la sensibilidad solar y la susceptibilidad al daño provocado por los rayos UV. No obstante, recuerda que hasta la piel más oscura requiere de protección solar pues puede sufrir cáncer de piel por no emplearla adecuadamente. (1)

(1).- “Skin cancer in African Americans”, Cancer, 2004, Volume 75 Issue S2, Pages 667 - 673

Especial Protección Solar: Índice UV


El índice UV es la previsión de la cantidad de radiación ultravioleta que se espera alcance la superficie terrestre en un día determinado cuando el sol está en lo más alto del cielo. Este índice varía en función de la elevación del sol, el ozono y las nubes. El índice UV tiene una escala de 0-11+ y en España es publicado a diario por localidades por la Agencia Estatal de Meteorología.

Índice UV 0-2 (nivel verde): Bajo peligro para una persona promedio. Usar gafas de sol y protección solar de amplio espectro, tomando precauciones adicionales si hay nieve que refleje la radiación o la piel es particularmente clara.

Índice UV 3-5 (nivel amarillo): Riesgo moderado de daño solar. Usar gafas de sol y protección solar de amplio espectro SPF 15 o superior, cubrir el cuerpo con ropa y sombrero/gorra si es posible y buscar sombras durante el mediodía.

Índice UV 6-7 (nivel naranja): Alto riego de daño solar por exposición sin protección. Usar gafas de sol, protector de amplio espectro SPF 15 o superior, cubrir el cuerpo con ropa y cubrirse la cabeza. Reducir el tiempo de exposición fuera de las horas centrales del día.

Índice UV 8-10 (nivel rojo): Muy alto riesgo de daño solar por exposición sin protección. Mismas precauciones que las ya descritas, pero con cuidados extras. Por ejemplo, procurar la más alta protección solar de amplio espectro posible.

Índice UV 11 o superior (nivel violeta): Riesgo extremo de daño solar por exposición sin protección. Tomar todas las precauciones reseñadas, evitar el sol al máximo y llevar la mayor protección posible de amplio espectro.

Recuerda siempre que las estimaciones del Índice UV están más relacionadas con los rayos UVB (que principalmente causan quemaduras) que con los UVA (que principalmente envejecen). Es decir, el Índice UV tiende a subestimar la radiación UVA y por tanto el daño potencial y real solar sobre la piel en forma de manchas y arrugas.

- “Ultraviolet Index: What You Need to Know”, American Academy of Dermatology

Especial Protección Solar: Espectro radiación


Existen 3 tipos de luz o radiación UV:

- UVC (ondas de 200-290 nanómetros): Están al comienzo del espectro UV. Los rayos UVC son casi completamente absorbidos por la capa de ozono, por lo que estos rayos no alcanzan la superficie terrestre y no es preciso protegerse de ellos.

- UVB (ondas de 290-320 nm): Son el rango medio de radiación ultravioleta. Los rayos UVB son responsables de la quemadura de la piel y tienen una influencia bastante limitada en la formación de arrugas ya que son básicamente absorbidos a nivel epidérmico, no alcanzando la -más profunda- capa dérmica de la piel. No obstante contribuyen al envejecimiento y al cáncer de piel.

- UVA (ondas de 320-400 nm): Se encuentran al final de la radiación ultravioleta. Los rayos UVA penetran profundamente en la piel contribuyendo de un modo incuestionable en el envejecimiento y las arrugas. También favorece el desarrollo del cáncer de piel. Es importante señalar que la radiación UVA se divide en dos subtipos: UVA cortos o UVA-II (320-350 nm) y UVA largos o UVA-I (350-400 nm); su importancia reside en que algunos filtros solares no protegen contra el espectro UVA completo.

Aparte de la radiación ultravioleta, podemos encontrar dentro del espectro de radiación:

- Luz visible, también denominada ‘luz azul’ (ondas 400-700 nm): Corresponde a la radiación que podemos ver. Es un espectro de radiación de la que no es preciso protegerse, excepto en casos muy extreños de alergia a la luz visible. La única opción para protegerse en este caso es encontrar una pantalla física con protección extra-alta y textura extra-densa y ultra-cubriente, habitual en las pantallas de este tipo de hace décadas.

- Luz infrarroja (ondas superiores a 700 nm): Tampoco hace falta protegerse de ella. Si se diera el extrañísimo caso de alergia a estas ondas se requiere una densa pantalla física no micronizada como en el caso anterior.

En lo concerniente a la protección solar, prácticamente el 99,9% de la población sólo debe preocuparse por los rayos UVA-UVB. Para recordar sus perjuicios principales, los ingleses usan la siguiente regla: UV-A (A de aging, o envejecimiento) y UV-B (B de burning o quemadura). Siempre debes tener presente que un adecuado protector solar debe proteger contra los rayos UVB y UVA-I+UVA-II.

Referencias

- Kefei Kang, M.D., Seth Stevens, M.D., y Kevin Cooper, M.D. “Pathophysiology of Ultraviolet Irradiation”, American Academy of Dermatology

- “UV Radiation”, Environmental Protection Agency, US

Ingredientes cosméticos: Vitamina C


La vitamina C es uno de los principios más ampliamemte usados en cosmetología (al final del artículo los productos que recomiendo). De acuerdo al International Journal of Pharmaceutics, la vitamina C tiene al menos las siguientes propiedades:

- Combate los radicales libres (reacciona con el hidroxilo radical y el superóxido anión)

- Inhibe la pigmentación de la piel deprimiendo la enzima tirosinasa.

- Descompone la melanina

- Activa la producción de colágeno favoreciendo la firmeza de la piel (en particular potencia el colágeno III)

- Potencia la protección solar, tanto frente a los rayos UVA como los UVB (”Topical vitamin C protects porcine skin from ultraviolet radiation-induced damage”, British Journal of Dermatology, Volume 127 Issue 3, Pages 247-253).

Adicionalmente, la Dra Jeannete Graff añade otra propiedad de la vitamina C tópica:

- Incrementa los niveles de los inhibidores del gen MMP-1 que degrada el colágeno.

Pero ten en cuenta que la vitamina C puede presentarse en cosmética en múltiples formas químicas, básicamente las siguientes:

- L-ácido ascórbico: es la forma más común de vitamina C en cosmética y es hidrosoluble. Su ventaja es que es bien tolerada en altas concentraciones en productos cosméticos. Aunque se ha demostrado que el uso de concentraciones al 10% resulta en la presencia de esta vitamina en la propia piel días después de su aplicación, es conocido que el L-ácido ascórbico se deteriora al contacto con la luz, el aire y el calor (”L-ascorbic acid–clinical use, toxicity, properties, methods of determination and application in chemical analysis.”, Die Pharmazie, September 2000), oxidándose finalmente en la forma inactiva de ácido diquetogulónico, por lo que en cosmética se usan múltiples formas sustitutivas. Si usas un producto con ácido ascórbico, éste debe ser opaco y en formato tubo o dosificador con mínimo contacto con el aire (si bien esta regla debe aplicarse siempre en cosmética).

- Palmitato ascórbico: es una forma liposoluble de vitamina C. Surge de la combinación de L-ácido ascórbico con ácido palmítico, un ácido graso. De acuerdo a un estudio publicado en 1997, es una forma más estable que el L-ácido ascórbico. En tanto el palmitato ascórbico suele estar presente en concentraciones del 0,05% al 1% si no se especifica lo contrario (aunque sería preferible en concentraciones del 2%), es superior en su estabilidad el palmitato de ascorbato magnésico.

- Palmitato de ascorbato sódico: es una forma soluble en agua de vitamina C. Es una combinación de L-ácido ascórbico con ácido palmítico -un ácido graso- y, efectivamente, sodio. De acuerdo a un estudio publicado en 2001 en International Journal of Pharmeceutics, el palmitato de ascorbato sódico tiene mayor estabilidad a largo plazo que el palmitato ascórbico en similares concentraciones.

- Palmitato de ascorbato magnésico: es una forma hidrosoluble de vitamina C. Según un estudio de 1997 en el Journal of Pharmaceuticals and Biomedic Analysis, el palmitato de ascorbato magnésico tiene mayor estabilidad tanto que el L-ácido ascórbico como el palmitato ascórbico. No obstante, parece hasta ahora no publicada una comparación de estabilidad entre el palmitato de ascorbato magnésico y el palmitato de ascorbato sódico.

- Glucósido ascórbico: posee una estructura en la cual el grupo hidroxilo C2 es unido con glucosa. De acuerdo al fabricante Hayashibara International, el glucósido ascórbico una vez absorbido por la piel es descompuesto en L-ácido ascórbico y glucosa, por lo que finalmente tendría las mismas propiedades que la vitamina C. No obstante tiene una mayor estabilidad al aire, luz y calor que el L-ácido ascórbico. Algunas marcas cosméticas que la emplean, como Lancome, la definen como vitamina Cg.

- Glucosamina ascórbica: Es L-ácido ascórbico combinado con glucosamina. Aunque en un nivel reducido, esta forma de vitamina C posee ciertas capacidades despigmentantes (”Assessment of Topical Hypopigmenting Agents on Solar Lentigines of Asian Women”, Dermatology, 2002)

- Fosfato de magnesio ascórbico: Es considerada una forma muy estable de vitamina C (Photochemistry and Photobiology, June 1998, pages 669–675). Existe un estudio al menos que demostraría la capacidad despigmentante de esta forma de vitamina C (Journal of the American Academy of Dermatology, January 1996, pages 29–33), según el cual una concentración del 10% “suprimía la formación de melanina. El efecto aclarante fue significativo en 19 de 34 pacientes con cloasma o manchas seniles y en 3 de 25 pacientes con piel normal”.

Productos que recomiendo con vitamina C:

- Con L-ácido ascórbico:
€€ SkinCeuticals AOX 10
€€€ Cellex-C Advanced C Serum
€€€ Cellex-C Serum for Sensitive Skin
€€€ SkinCeuticals CE Ferulic
€€€ SkinCeuticals AOX 20
€€€ SkinCeuticals AOX 15

- Con palmitato ascórbico:
€€€ Perricone Vitamin C Ester Eye Therapie
€€ MD Skincare by Dr Dennis Gross Hydra-Pure vitamin C Serum

- Con glucósido ascórbico:
€€ Lancome Bienfait Multi-Vital Lotion SPF 30

- Con fosfato de magnesio ascórbico:
€€ DDF C3 Plus Serum
€€ Dermalogica AGE Smart MAP-15 Regenerator

Ingredientes cosméticos: Licopeno

El licopeno es uno de los carotenoides más conocidos. Proveniente del tomate, su color rojo se debe al licopeno precisamente. Según diversos médicos es el mejor antioxidante entre todos los carotenoides, alcanzando una capacidad anti-radicales libres hasta el doble del betacaroteno. El licopeno también puede actuar como un filtro solar natural, proveyendo aproximadamente un índice de protección 3 frente a los rayos UVB, y se especula sobre la propiedad del mismo para mejorar la comunicación celular incluso a nivel cutáneo. Un estudio publicado en 2002 dirigido por la doctora Elizabeth Oxford (1) demostraba la capacidad del licopeno, en conjunción con otros antioxidantes tópicos, de inihibir la matrix metalloproteinase-1 (la enzima responsable de la degradación de colágeno). No obstante, existen estudios poco favorables al licopeno tópico. En concreto, un estudio de 2005 (2) demostró que la aplicación de licopeno incrementa el estrés oxidativo de los rayos UVA en los fibroblastos de ratones. No obstante, hay que hacer notar que, a día de hoy según la diversa evidencia científica, los beneficios de licopeno superarían sus perjuicios.

(1).- “Photoprotective potential of lycopene, ?-carotene, vitamin E, vitamin C and carnosic acid in UVA-irradiated human skin fibroblasts” Free Radical Biology and Medicine, 15 junio 2002

(2).- “Lycopene enhances UVA-induced DNA damage and expression of heme oxygenase-1 in cultured mouse embryo fibroblasts” European Journal of Nutrition, septiembre 2005

Ingredientes cosméticos: Glicerina


También denominada glicerol, la glicerina está presente en todas las grasas naturales vegetales o animales. Puede obtenerse a partir de la hidrólisis de las grasas o de la fermentación de azúcares, así como de modo sintético. En cualquier caso, la glicerina funciona como un humectante capaz de atraer agua tanto del exterior (es ‘higroscópica’, que significa capaz de atraer agua del aire) como de las capas más profundas de la piel para llevarla hasta las capas superficiales de la epidermis. También puede considerarse un ingrediente que replica la estructura de la piel, por lo resulta afín a ella, ya que se encuentra de modo natural en nuestra piel.

Pero en excesiva concentración, la glicerina puede suponer un problema. La glicerina pura concentrada al 100% llega a resultar secante al atraer demasiada agua de las capas más profundas a la superficial, donde el agua puede fácilmente perderse. Por ello siempre la glicerina se combina con otros ingredientes emolientes. (1) De hecho, cuando la glicerina está combinada con otros ingredientes como lecitina, ácidos grasos, antioxidantes, resulta excelente para el proceso de reparación cutánea.(2) También se sabe que la glicerina puede reforzar la llamada matriz intercelular manteniendo la correcta homeostasis (equilibrio) cutánea. (3) Por último, la glicerina es un emoliente ampliamente usado especialmente en las fórmulas para pieles secas; en cualquier caso, desconsejo el uso de jabones de glicerina en formato pastilla por su alcalinidad.

(1).- Skin Therapy Letter, February 2005
(2).- Clinical Experiments in Dermatology, January 2007; American Journal of Clinical Dermatology, April 2003
(3).- American Journal of Contact Dermatitis, September 2000

Ingredientes cosméticos: DMAE


El DMAE (que son las siglas del 2-dimetilaminoetanol) es sin duda uno de los ingredientes más conocidos en el campo de la cosmética, exactamente en lo que concierne a la lucha contra la flacidez, ya que saltó a la fama por sus supuestas propiedades reafirmantes. ¿Pero qué hay de cierto en ello? Si existe una persona responsable de la popularidad de este ingrediente ese no es otro que el conocido norteamericano Nicholas Perricone, doctor en dermatología y propietario de su propia -y nada asequible- marca de cosméticos (a la que él le encanta llamar, en un alarde de marketing, ‘cosmecéuticos’, a pesar de que según la FDA americana sus productos son simple y llanamente eso, cosméticos). De hecho posiblemente la mejor prueba de la eficacia reafirmante del DMAE proviene de un estudio realizado por él mismo en sus pacientes y publicado en su libro “The Wrinkle Cure”, a partir del cual ha inundado de DMAE gran parte de sus productos cosméticos. En el mundo de la nutrición, el DMAE está documentado como un interesante suplemento oral para mejorar la función cognitiva (al ser similar a la colina y poder estimular la acetilcolina, un neurotransmisor cerebral), aunque no carece de objeciones (1). No obstante, en el mundo de la dermatología es si cabe más controvertido su uso. En el número de agosto de 2002 de Skin Research and Technology, se pubicó un estudio con 30 pacientes en los cuales el uso tópico de DMAE mostró resultados favorables pero muy reducidos. Más recientemente, un estudio publicado en mayo de 2007 en The British Journal of Dermatology, intentó despejar las dudas sobre posibles riesgos asociados al uso del DMAE sobre la piel y acabó encontrándose con datos algo sorprendentes. Efectivamente dicho estudio demostró una rápida absorción epidérmica del DMAE que incrementó elemenos beneficiosos sobre la piel. El problema es que a medio plazo los resultados del estudio empezaron a complicarse, hasta el punto de que empezó a reducirse el crecimiento celular, e incluso pudiendo frenarlo en seco. La propia marca Johnson & Johnson, que comercializa el DMAE a través de algunas fórmulas de Neutrógena en EEUU, ha conducido estudios sobre el DMAE en concentraciones del 3% con resultados mixtos. El propio cosmetólogo Daniel Yarosh, propietario de los laboratorios AGI Derm, ha conducido estudios en el mismo sobre el DMAE sin poder confirmar los beneficios que algunos como el Dr Perricone le atribuyen. En conclusión, ¿es efectivo el DMAE?; es más, ¿resulta un ingrediente totalmente seguro y fiable? La respuesta, hoy por hoy, parece poco clara. En cualquier caso, lo que parece seguro es que el uso tópico de fórmulas con DMAE te convertirá en conejillo de indias en un estudio poblacional de resultados inciertos a largo plazo.

(1) European Neurology, 1991

Ingredientes cosméticos: Idebenona


Tal como describe el Journal of Cosmetic Dermatology, la idebenona es un antioxidante estable análogo a la coenzima Q10 (o ubiquinona) que neutraliza los radicales libres y protege la piel del daño ultravioleta. Básicamente la idebenona la podemos encontrar en Prevage de Elizabeth Arden, que se vende como suero en una concentración del 0,5% (aparte la más reciente versión crema Prevage Night), mientras vía internet está disponible de EEUU la versión con una concentración del 1%. También hay una línea con idebenona en la marca Priori, que puedes encontrar en algunos centros comerciales.

A la hora de hallar evidencia científica de la efectividad de la idebenona, comprobamos que existe un estudio doble ciego (como deberían ser todos los estudios, en los que se desconoce durante el proceso quiénes consumen o aplican lo testado) de 2005 publicado en Journal of Cosmetic Dermatology sobre 41 mujeres entre 30 y 65 años con la piel ligeramente foto-dañada. Tras 6 semanas de usar una fórmula de idebenona al 1%, se observó un 26% de reducción en los pliegues de sequedad, un 37% de incremento de hidratación, un 29% de reducción de líneas y arrugas, y un 30% de mejora global. Las medidas fueron tomadas por aparatología.

De acuerdo con un estudio de 2007 del Journal of Cosmetic Dermatology, la capacidad de reducción del estrés oxidativo de la idebenona es superior a la vitamina E, la coenzima Q10, la vitamina C o el ácido alfa lipoico. Sin embargo, un segundo estudio publicado también en 2007 en el Journal of Cosmetic Dermatology concluyó que la idebenona era menos efectiva en reducir directamente el daño de los radicales y de proteger las células del daño oxidativo que la L-ergothioneine, un antioxidante empleado en algunas fórmulas cosméticas (siento decir que desconozco que haya algún producto en España que incluya este ingrediente). Por su parte, un análisis de la revista Dermatologic Therapy de 2007 reporta el Coffeberry como el antioxidante de mayor potencia, que puede encontrarse en la marca de farmacia RevaleSkin.

Resulta asimismo muy interesante un estudio comparativo publicado en The Journal of Investigative Dermatology (mayo del 2006, págs 1185-1187), que determinó superior, a la hora de defender del daño inducido por el sol, una fórmula con vitaminas C, E y ácido ferúlico como CE Ferulic de SkinCeuticals frente a la idebenona.

En cualquier caso, es indudable que la idebenona es uno de los mejores antioxidantes disponibles en dermatología cosmética, y debe considerarse además por sus propiedades antiinflamatorias, tal como publica un reportaje de 2008 del Journal of the American Academy of Dermatology.

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