El chocolate causa acné, ¿mito o realidad?
Septiembre 24, 2009 by A. David
Categoria Artículos, Cosmética-Dermatología
¿El chocholate causa el acné -o al menos lo agrava-? Ésta es una de las ocasiones en las que prácticamente toda la población tiene una idea tan extendida como asentada sobre dermatología. Pero en lo tocante a este tema la paradoja es evidente. Por un lado, los dermatólogos, casi en masa, parecen no querer salirse del dogma de que la dieta no afecta, o que apenas lo hace, al acné pero por otro casi todas las personas están de algún modo convencidas de que chocolate causa acné. ¿Pero realmente el chocolate causa o agrava esta condición? La respuesta es sí y no, y no quiero con esto decir que depende de cada persona sino que depende de qué composición exacta consideremos en un caso concreto ‘chocolate’. Resolveré este pequeño enigma al final. Antes, creo necesario aludir a uno de los principales estudios en virtud al cual la dermatología puede decirse más oficial dejó bastante por sentado que el acné y la dieta corrían por caminos distintos y separados. Fue el estudio de Fulton, publicado en 1969 en el Journal of American Medical Association (Fulton JE, Plewig G, Kligman AM. “Effect of chocolate on acne vulgaris”JAMA 210:2071-2074, 1969). En él, Fulton empleó 65 sujetos (14 chicos adolescentes, 16 chicas adolescentes, y 35 adultos jóvenes), a los que dividió en dos grupos; uno de ellos recibió cada día una barra de chocolate de 112 gramos con licor de chocolate y manteca de cacao, el otro grupo recibió otra barra de 112 gramos de chocolate sin la manteca y el licor también cada día, todo ello durante 4 semanas. Tras contar las lesiones durante todo el proceso y al final, se les clasificó en 3 grupos: los que mejoraron, los que empeoraron y lo que no modificaron su cuadro de acné. El resultado final mostrado por Fulton es que apenas hubo diferencias en cuanto a las personas asignadas en cada resultado final entre los que consumieron las barras de chocolate con manteca y licor de chocolate y las que las consumieron sin estos dos ingredientes. Por tanto de aquí se deduciría que el chocolate no tiene vínculo alguno con el acné, y dada la citación de este estudio se convertiría en sólido argumento para dermatólogos.
Pero no vayamos tan deprisa y observemos más de cerca el estudio. ¿Se sabía qué tipo de dieta habitual consumían estos participantes antes de enrolarse en este estudio controlado? No. Por otro lado la clasificación de resultados parece bastante problemática puesto que ‘mejora’ suponía un 30% o más de reducción de lesiones y ‘empeoramiento’ un 30% o más de aumento en las mismas. ¿Y si tenías un 25% más de lesiones? Quedabas clasificado como ’sin variaciones’. Es difícil querer convencer a alguien con acné que tener un 25% más de lesiones es no tener variaciones, y aún peor querer que asuma que su evolución es equiparable a la de quien tiene un 25% menos. Pero si seguimos ahondando en este estudio, sobre todo con lo que hoy sabemos de nutrición, al final acabamos viendo que la comunidad dermatológica sigue citando un estudio que termina resultando casi ridículo. Y aquí vuelvo a cuando me referia a qué denominamos exactamente ‘chocolate’. La barra más dulce, la que se supone chocolate chocolate, tenía como dije licor y manteca de cacao, pero ¿en su lugar qué tenia la otra barra ‘buena’? Grasas parcialmente hidrogenadas. Bien, estaban en 1969 en un mar de confusión -y errores- sobre las grasas, pero sugerir hoy que una grasa parcialmente hidrogenada (las llamadas grasas trans) puede tener algo bueno no merece la más mínima consideración (en regiones como California ya está prohibido por ley cocinar con estas grasas en lugares de alimentación al público). Pero por último, ¿qué tenían estas dos barras en proporción casi igual? Posiblemente lo estabas pensando, si no te lo diré: azúcar. Cuando prácticamente el 50% de ambas barritas tenían azúcar, sumado esto a todos los problemas anteriores del estudio, hay que preguntarse si acaso esperaban resultados muy dispares en ambos grupos. En efecto, consumir chocolate puede agravar el acné o no. En esencia depende de su composición. El cacao no produce ni agrava el acné, y no hay nada que lo pruebe o sugiera. Por ello, si tienes acné no debes tener problema en consumir chocolate con un 70% de cacao o más, una extraordinaria fuente de antioxidantes además. Sin embargo el chocolate puede llevar altas dosis de azúcar -típicamente, a más azúcar menos cacao y viceversa- y aquí sí hay contundentes pruebas que sugieren un claro vínculo de agravamiento del acné. Es el vínculo azúcar/insulina-acné. Unas pruebas que extrañanemente sigue eludiendo mayoritariamente la comunidad médica. A ellas me referiré resumiendo alguno de los estudios más relevantes sobre esta materia, no sin citar el otro estudio, éste de 1971, que junto con el de Fulton menos ha beneficiado -por su gran influencia- a la ciencia dermatológica. Es el estudio de Anderson. La refutación de estos dos estudios (Fulton y Anderson) y el asentamiento de las bases explicativas de cómo una dieta proinflamatoria agrava el acné es esencial para que los profesionales de dermatología se replanteen el rol de la alimentación en este problema cutáneo. Por el bien de sus pacientes y la erradicación social de un mito.

